El maestro no debe golpear [ al alumno ] con golpes crueles ni brutales, no debe golpearlo ni con látigos ni con cañas, sino solamente con una pequeño cordón. (Shuljan Aruj, Iore Dea, 245:10)

Recordemos que el Talmud fue compilado alrededor del siglo V d.e.c y el Shuljan Aruj escrito en el año 1563. Esta cita que hoy compartimos corresponde a ese mundo y a ese contexto. ¿Cómo se debía disciplinar a los alumnos que no se portaban como “correspondía”? Hoy en día no cualquier forma de violencia física o verbal por parte de los profesores para con los alumnos nos aterrorizaría y las mismas están penadas legal y socialmente. Sin embargo hasta mediados del siglo XX en la gran mayoría de los países existían diversos castigos físicos para los alumnos “problemáticos”. El más conocido de todos, por lo menos en estas latitudes, era la regla sobre la punta de los dedos. La tradición judía siempre ha sido “presa” de su contexto y de su época, hay veces que lograba ciertas revoluciones que rompían con los paradigmas de su época y otras veces que solo podía producir una pequeña reforma o transformación. En este contexto, hace casi 2000 años que el Talmud prohíbe cualquier uso de violencia física brutal y cruel con los estudiantes. Lo único que el Talmud y el Shuljan Aruj permitían (que hoy claramente también está prohibido excepto en ciertos claustros ultra ortodoxos) es un pequeño disciplinamiento con un cordón. En nuestros días esto está condenado pero en aquellos años representó un gran adelanto y progreso.

Fuente: https://he.wikisource.org/wiki/שולחן_ערוך_יורה_דעה_רמה